Marta abrió La mar de letras (c/Santiago,18) en 1999. En aquel entonces no había en Madrid ningún espacio especializado en literatura para niños, por lo que se convirtió en la primera librería de literatura infantil de la capital.
Por aquella época el Barrio de las Letras vivía un gran auge cultural, habitado por parejas jóvenes con hijos, de nivel económico medio pero con grandes motivaciones e intereses culturales. Por eso, cuando Marta encontró un local en una tranquila y bonita calle peatonal entre la Plaza Mayor y el Palacio de Oriente, supo que aquél era lugar ideal para abrir su librería.
Casi diez años después, La mar de letras es un negocio estable y reconocido. Con los años han abierto varias librerías infantiles en Madrid pero lejos de ser competencia, todas mantienen una magnífica relación y desarrollan actividades comunes.
Desde el principio Marta quiso que su librería fuera un espacio dinámico y vivo destinado a promover la lectura en niños y adolescentes. Por ello, aprovechó una pequeña sala en la planta baja para organizar talleres y todo tipo de actividades de animación a la lectura.
Es una tienda pequeña y muy acogedora en la que hasta el más mínimo rincón está aprovechado. Hay libros por doquier y la oferta es amplísima. No sólo hay libros para niños, también encontramos una gran variedad de manuales y textos de psicología y pedagogía para padres y profesores, así como para otros profesionales: teoría de la literatura infantil y juvenil, animación a la lectura, teatro, poesía... No falta tampoco una sección de novela.
Los libros infantiles y juveniles están perfectamente ordenados por temáticas y edades; libros para bebés, de 2 a 5 años, de 5 a 9 años, de 9 a 12 años y a partir de 12 años. Completan la oferta una sección de libro infantil en otros idiomas, fundamentalmente inglés, francés e italiano y una amplia gama de libros de manualidades para aprender a trabajar con todo tipo de materiales: cuentas de madera, alambre, plastilina, abalorios, cuerdas...
Además de libros hay una buena selección de juguetes tradicionales, destinados fundamentalmente a estimular la creatividad y la imaginación, así como el juego simbólico, tan importante en el desarrollo intelectual y emocional de los más pequeños. Fue una sorpresa encontrar los muñecos wunder que la diseñadora Isabel Moltó confecciona para Boletus con telas ecológicas, que ya conocí en mi visita al local de Okupación Creativa La Panadería.
En una pequeña sala de la planta baja presidida por un precioso teatro de guiñol se realizan los talleres. Además encontramos la mini-biblioteca gratuita, formada a solicitud de los niños del barrio y gracias a los libros donados por ellos mismos.
Los talleres, que duran dos horas, están abiertos para niños entre los 2 y los 7 años, que encuentran aquí un espacio lúdico, libre, participativo y creativo.. En invierno organizan talleres todos los sábados de octubre a junio. Comienza la actividad con una sesión de títeres o cuentacuentos y a continuación se imparte el taller: sombras, máscaras, teatro, recilaje... En verano los talleres son semanales (diez horas semanales, dos horas cada día).
Los talleres son un éxito y hoy en día tienen lista de espera. Los profesores se han formado con ellos, son personas muy cualificadas y forman un grupo cohesionado que funciona a la perfección; aquí reisde gran parte del secreto de su éxito.
Uno de los talleres que más éxito tiene es el que desarrollan con bebés entre 4 y 22 meses. Pretende rescatar y poner al servicio de los padres todos los recursos que la rica tradición oral ofrece para jugar y cantar con el bebé. Otro taller que tiene muy buena acogida es el que organizan para mujeres embarazadas, destinado a establecer el vínculo afectivo con el niño que va a nacer.
Además de los talleres para niños, en La Mar de Letras se organizan encuentros con padres, maestros, bibliotecarios, autores, ilustradores y editores con los que se busca avivar la reflexión sobre la literatura infantil y abrir sus fronteras. Han recibido a profesionales de la talla de Manuel
Estrada, José María Gulbenzu, Javier Fernández Panadero...
A La mar de letras acuden fundamentalmente padres que se preocupan por la cultura y que quieren que sus hijos desarrollen el hábito lector. Pero hasta aquí no sólo llegan padres, sino también profesores, profesionales, editores, autores... Es una librería de clientela muy fiel, se da con frecuencia el caso de madres que han llegado embarazadas y ahora su hijo con siete u ocho años continúa visitando el lugar.
En general, la gente llega a La mar de letras buscando asesoramiento, consejo y apoyo. Esta es la gran ventaja de la pequeña librería especializada frente a la gran superficie: contar con un librero que no sólo está ahí como dependiente para localizar un libro o cobrarlo, sino que es un amante de la literatura infantil que la conoce, la lee y tiene la capacidad de asesorar y recomendar.
En este sentido, la labor del librero es fundamental. Los talleres y actividades infantiles mantienen viva la tienda, le conceden dinamismo y movimiento, pero la verdadera labor de animación a la lectura es la que hacen como libreros. Una de las herramientas básicas para animar a un niño a leer es encontrar lo que se conoce como LIBRO LLAVE, ese libro que despierte el interés, enganche al pequeño y le abra la puerta al apasionante mundo de la lectura. Dar con esa llave es tarea de un adulto que se conoce como mediador, y que puede ser un padre, un profesor o el librero. En esta labor del librero tradicional que ejerce como mediador, que conoce los libros, los ha leído y es capaz de recomendar y asesorar en función de las características del niño, reside la potencial capacidad de una librería de convertirse en un centro de animación y promoción de la lectura.
¿Los niños españoles leen? Si, y ahora más que nunca, asegura Marta. Pero por lo general, el niño lee hasta una edad y luego pierde interés. La labor de los padres es evitar que esto ocurra, y a mejor manera de hacerlo es continuar leyendo a los hijos, aunque ellos ya sepan leer.
Que un padre lea a su hijo le permite afrontar textos de un nivel que el niño por sus capacidades técnicas no puede alcanzar, y eso hace la lectura mucho más interesante. A los niños les cuesta a veces enfrentarse al libro sin dibujo, con tanta letra. Cuando los padres leen este tipo de libros a su hijo le descubren que detrás de ellos hay grandes historias y despiertan en ellos el interés y la afición.
En La mar de letras dan gran importancia a la ilustración, al libro ilustrado. Son especialistas en libros en los que la estructura narrativa la lleva el dibujo y apenas hay letra. El niño disfruta mucho con este tipo de libros, es un género ideal para enganchar a los niños a la lectura en edades complicadas (7, 8 y 9 años). Vivimos en la era de la imagen, el poder de lo visual es inmenso y atrae mucho a los pequeños. Gracias a este tipo de libros además les enseñamos sensibilidad estética y pictórica; educamos su ojo, formándolo para que cuando sean mayores sepan apreciar el arte.
Pero no sólo triunfa el libro ilustrado infantil, también el álbum ilustrado para adultos. Clara representación de este interés es la editorial valenciana Media vaca, que publica libros ilustrados atípicos y muy especiales. Me encantó su libro Mis 80.000 primeras palabras (Premio al Mejor Libro Valenciano en el año 2002) en el que se pidió a 231 prestigiosos ilustradores y artistas gráficos de distintos países que escogieran su palabra favorita y a partir de ella realizaran una ilustración. En el diccionario cada palabra figura en el idioma original del artista.

En La mar de letras nos proponen además originales ideas para regalar. Como la canastilla del bebé: muñeco + libro + cd de música, o la cuenta de librería; se abre una cuenta con una cantidad que cada uno elige y el niño puede ir a la librería y escoger los libros que más le gusten. Gracias a esta iniciativa el niño se acostumbra a visitar la librería y se convierte en un lector responsable, conocedor de sus propios gustos.
Cada mes la librería recomienda un libro, que se convierte en el libro del mes, con un 5% de descuento. En julio nos recomiendan Magia en el libro de Nina Bernstein (Alfaguara, a partir de 12 años). En un tedioso verano, tres hermanos leen un libro que les transporta a un mundo de fantasía poblado de caballeros, duendes, héroes, y villanos. "Uno de los mejores libros de fantasía que han pasado por nuestras manos en los últimos tiempos".
La mar de letras no es sólo una tienda, no se trata exclusivamente de vender libros, es un proyecto cultural y como tal en el año 2007 la librería ha recibido el IX Premio Nacional de Librero Cultural, prestigioso galardón que reconoce a aquellas librerías que se hayan caracterizado durante el año por realizar una tarea continua de dinamización cultural y de difusión del libro, y de la lectura dentro y fuera de las mismas..
En estos casi diez años La mar de letras se ha consolidado y se ha convertido en un punto de referencia para padres, profesores y otros profesionales del sector. Lo infantil está en boga, y la literatura especialmene. La literatura infantil atraviesa en buen momento.
Ya había echado el ojo al libro Princesas olvidadas o desconocidas, con texto de Philippe Lechermeier e ilustraciones de Rébecca Dautremer, durante mi visita a Vigo. En esta ocasión no pude resistirme a esta pequeña enciclopedia que nos ofrece una galería de princesas de lo más curioso y especial. Las ilustraciones son maravillosas.
Horario:
De lunes a viernes de 10:30h a 14h y de 17h a 20:30h.
Sábados de 10:30h a 14:30h.
Cómo llegar:
En metro Líneas 1, 2 y 3 (Sol); Líneas 2 y 5 (Ópera)
En autobús Líneas 3-25-39
viernes 18 de julio de 2008
Navegando en un mar de letras
miércoles 16 de julio de 2008
Olula se casa... y todos estamos invitados a la boda
"Olula se casa"... ¿Con quién? puede preguntar algún despistado. Los que conocemos y amamos el mundo de los complementos hechos a mano no necesitamos preguntarlo pues lo sabemos muy bien. Su nombre resuena con fuerza desde hace algunos años dentro de los sectores de la moda y el diseño más actual y de vanguardia.
Detrás de Olula se casa está Cristina, una joven madrileña de 32 años licenciada en Imagen y Sonido. Comenzó trabajado como guionista en televisión y como copy en una agencia de publicidad, “o sea, nada relacionado con el diseño o la moda”, pero el destino le tenía reservado otro camino.
Hace unos tres años, y por pura casualidad, Cristina empezó a confeccionar complementos. Animada por la buena acogida que sus creaciones despertaron entre sus amigas, decidió llevarlas a un par de tiendas para tantear el terreno. “La primera sorprendida con el resultado fui yo: todas las tiendas en las que enseñaba mis cosas me hacían algún pedido”. Fue así como nació Olula se casa, una firma de complementos que hoy ha obtenido reconocimiento a nivel nacional y que se vende en más de treinta tiendas e toda España.
Lo primero que sorprende de esta firma es, sin lugar a dudas, su nombre. Cristina está más que acostumbrada a que le pregunten y cuando lo escogió sabía que iba a ser una buena manera de llamar la atención. Como ella misma explica Olula del Río es un pueblo de Almería “en el que nunca he estado, pero vi el desvío desde la carretera y me encantó el nombre”. El "se casa" lo añadió para que a la gente le llamase la atención y fuese fácil de recordar. “Por lo menos genera curiosidad porque todo el mundo me pregunta de dónde viene”.
Muy pronto Cristina se planteó la posibilidad de vivir de sus creaciones y, entusiasmada con la idea, comenzó a recorrer las tiendas de Madrid muestrario
en mano. Como ella misma reconoce, y muchos jóvenes diseñadores saben por experiencia, la labor comercial no es nada fácil. En muchas tiendas te despachan con un “la dueña no está”, “sólo compramos en ferias”… pero Cristina no desfalleció y decidida a sacar su proyecto adelante ideó una original y efectiva táctica: “entraba en las tiendas con algo de mi colección que fuese llamativo puesto y así, en vez de darme boleto, les entraba la curiosidad y querían ver más cosas”. Fue así como consiguió que un montón de tiendas de la capital vendieran sus artículos y que el proyecto de vivir de sus creaciones fuera viable.
El segundo momento importante fue su participación en el Shopping Room del Ojo Atómico, que marcó un punto de inflexión fundamental en su trayectoria. De la noche a la mañana las visitas a su recién estrenada página web se multiplicaron y tiendas de varias provincias empezaron a interesarse por sus productos. “Se acabó el ir de tienda en tienda con mi sonrisa y mi tocado puesto:
¡ahora las tiendas venían a mí!”. Desde entonces Olula se casa no ha dejado de crecer y afianzarse en el mercado convirtiéndose en una de las firmas de complementos artesanales más importantes del país.
Desde que comenzó su andadura con Olula se casa Cristina tuvo claro que si quería que la cosa fuese en serio tenía que dedicarse a ella a tiempo completo. Al principio trabajaba a todas horas y en cualquier lado y su cabeza siempre estaba dándole vueltas a todo; “¡me iba a volver loca!” Con el tiempo ha aprendido a ser más organizada y a separar los momentos de trabajo de los de descanso y, aunque a veces es difícil, a desconectar y dejar de pensar en productos nuevos o en lo que tiene pendiente por hacer. “Poco a poco voy aprendiendo a ser más disciplinada”.
Cristina ha experimentado con los años un proceso de aprendizaje y evolución, no sólo en el plano artístico sino también en la organización del trabajo. Siempre le encantaron las manualidades, pero lo de la costura era otro asunto. Al principio sus proyectos eran demasiado ambiciosos y solían acabar en desastre y en maraña de hilos frente a la máquina de coser. "Pero como soy perseverante, con paciencia y cuidado he ido aprendiendo y mis ideas ya no se quedan sólo en proyectos". Da vueltas a la manera de hacer las cosas hasta que el resultado es el que quiere y con cada producto investiga y aprende técnicas nuevas. "Ahora me estoy enfrentando por primera vez al misterioso mundo de las cremalleras, y de momento me van ganando ellas".
Ha montado un taller en casa donde tiene a mano todo lo que necesita y donde se le pasan las horas sin darse apenas cuenta. Los dos materiales principales de sus colecciones son el fieltro y las telas de algodón con pequeños estampados, especialmente telas japonesas de diseños tradicionales. Con ellos hace bolsos, broches, horquillas, tocados, pulseras, pendientes y collares. Todo está hecho a mano por ella misma con mucho mimo y cuidado. Olula se casa saca dos colecciones al año, una por cada temporada; mantiene algunos diseños, renueva otros y siempre hay espacio para innovar.

El trabajo de Cristina se caracteriza por la perfección y la profesionalidad. Sus creaciones desprenden elegancia y buen hacer, con acabados absolutamente impecables. Se nota que para ella esto ha dejado de ser un simple hobbie y se ha transformado en una forma de vida. Su taller lo dice todo: perfectamente organizado y ordenado transmite seriedad y dedicación completa.
“Creo que un buen acabado, además de un buen diseño, es lo fundamental para que la gente realmente aprecie y valore la pieza que se lleva”. Antes pensaba que la gente se fijaba poco en eso pero, en general, la gente lo aprecia y está dispuesta a pagar un poquito más por ello. “Me encanta cuando alguien se fija en cómo está hecha alguna pieza y me lo comenta”.
Todos sus complementos tienen un estilo muy personal. Cristina ha conseguido imprimir a Olula se casa un sello característico que permite reconocer sus trabajos dentro de la gran variedad de complementos que ofrece. Algunas de sus piezas, como los peces, las topornices o las olulitas se han convertido ya en todo un clásico de la firma. Sin embargo, como les ha ocurrido a otros artistas, Cristina ya ha tenido que sufrir el plagio de algunas de sus creaciones. “Sé que ya me las han copiado por ahí, aunque les llamen gallinas... y el acabado no sea igual...¡qué rabia me da que la gente sea así!”.
Cristina intenta hacer complementos sencillos, para llevar a diario, pero que al mismo tiempo sean especiales. Pequeños detalles que den un toque de originalidad y alegría a la ropa.
Con los tocados mantiene el mismo concepto. Son perfectos para ir a una boda, pero también para salir a cenar o a dar una vuelta. Como el tocado Sultán, que además se puede transformar para convertirlo en más o menos “festivo”.
Cristina tiene una hermana gemela, Natalia, que trabaja en su propio estudio de diseño gráfico. Ella es quien ha hecho el logotipo y la página web de Olula se casa. También hace las ilustraciones de algunos producto, los retoques de las fotos... Además es su ayudante en momentos de crisis (normalmente con los pedidos
para Navidad) y su asesora con los productos nuevos. "Aunque Olula se casa soy solo yo, sin su ayuda iba a tener serios problemas".
Tiene claro cuál es su producto preferido: el Pez Pescado. Lleva haciéndolo desde el principio, cambiando las telas cada temporada, “y no me canso de él”. Le gusta porque no sirve para nada en concreto, puede ser un llavero, un adorno para colgar en casa de puertas o armarios… Su aplicación preferida es como adorno para el bolso, colgado del asa o de la cremallera. Los peces son el ejemplo perfecto del tipo de complementos que le gusta hacer.
Además de servir pedidos a la treintena de tiendas en las que vende en varias ciudades de España, intenta acudir a uno o dos mercadillos cada año. Esto le permite obtener unos ingresos extra y, sobre todo, hablar con los clientes, escuchar sus opiniones, saber que les gusta, conocer gente peculiar y reencontrarse con antiguas clientas.

Cristina afronta el futuro con ilusión y muchos proyectos. Normalmente la gran cantidad de trabajo que tiene no le deja pensar más que en ir sacando las cosas día a día, pero sabe que esto no está bien y que lo tiene que cambiar y pensar a más largo plazo.
La producción artesanal no permite hacer muchas unidades de cada producto. Cristina es consciente de que si mantiene esta forma de producción nunca podrá vender a gran escala. Pero lo que pierde en un sentido lo gana en otro, pues mantiene el encanto y la magia de lo hecho a mano. Su idea es escoger cada vez tiendas más especiales, algunas también fuera de España, manteniendo así la originalidad y la exclusividad.
Uno de sus proyectos de futuro es montar un showroom por navidad para vender directamente a sus clientas y aprovechar a hacer algunas creaciones especiales para la ocasión. Otro de sus planes de futuro es diseñar complementos para la casa y también para niños. Su gran problema, sin embargo, es la falta de tiempo. “Necesitaría días eternos para poder llegar a todo; siempre quedan cosas por hacer, tiendas que visitar, productos nuevos que enseñar…”
Cristina tiene una imaginación desbordante. Sus creaciones no se parecen a nada que hayamos visto antes, salen de su cabeza y por eso tienen ese estilo tan personal. Buen ejemplo de ello es uno de sus productos estrella, la toporniz: una mezcla entre topo y codorniz surgida tras la próxima glaciación, un animal del futuro. Las codornices tendrán que evolucionar y adaptarse para no morir congeladas: vivirán en galerías subterráneas para protegerse del frío, perderán las alas y sus patas se harán robustas para poder excavar. Conservarán el peculiar copete
de la codorniz, pero sus ojos se harán pequeñitos porque en la oscuridad de los túneles no necesitarán más. Toda esta fascinante historia que dio lugar al diseño y confección de los originales broches toporniz procede de un documental que vio en televisión en el que hacían hipótesis de cómo evolucionarían las especies tras violentos cambios climáticos. “El nombre de toporniz me encantó y a partir de él diseñé mi animalillo”.
Mi caja de tesoros cuenta ya con la inestimable presencia de una olulita y una toporniz.

Olula se casa ha participado en la Okupación Creativa organizada por la Asociación de comerciantes Triball. Puedes encontrar sus trabajos en El beso (c/Ballesta, 1) así como en las siguientes tiendas de Madrid: (para otras provincias consultar su web).
Frutas de estación (c/San Andrés, 24)
Idem de lienzo (c/Don Ramón de la Cruz, 55)
La integral (c/León, 25)
La Pezera (c/Pez, 31)
Lulamandarina (c/Españoleto, 2)
Mamblona (c/Regueros, 2)
Marinoni (callejón de Jorge Juan, 12)
Miss Abalorios (c/Francisca Moreno, 5)
Mott (c/Barquillo, 31)
Sakara (c/Viriato, 68)
Suela (c/Lagasca, 94)
Víctimas del celuloide (c/Santiago, 4)
Wanda (c/Manuela Malasaña, 23)
Muchas gracias Cristina por concederme esta entrevista, que además has respondido con tanto detalle, a pesar de lo apretado de tu agenda. Ha sido un placer poder contar en Con dos bolsas en cada mano con una artista tan reconocida y especial como tú.
Etiquetas: Complementos, Fieltro, Jóvenes diseñadores
lunes 14 de julio de 2008
La pezera donde nadan los tocados
En noviembre hará tres años que Chavela y Ceci abrieron La Pezera (c/Pez, 31). Cecilia era joyera y Chavela diseñaba complementos en textil. Se conocieron en un Shopping Room del Ojo atómico, sus puestos estaban frente a frente y en apenas cinco días no sólo habían trabado una gran amistad sino que ya habían decidido emprender un nuevo reto juntas. Quiso el destino que detrás de aquél encuentro fortuito se escondiera el futuro de estas dos jóvenes artistas.
Cecilia tenía su taller en el barrio y una tarde mientras pasaba por la calle Pez descubrió un local en alquiler, una antigua ferretería que llevaba doce años cerrada. Nada más verlo supo que aquél era el lugar perfecto para abrir su tienda pues además del local a pie de calle contaba con una pequeña habitación superior que podrían utilizan como taller. No lo dudaron y se lanzaron a la aventura con muchísimas ganas e ilusión. Remodelaron el espacio, hicieron alguna reforma, lo pintaron en tonos rojos y verdes y lo decoraron con un gusto impecable.
Al principio continuaron trabajando en el taller por separado, cada una en su especialidad, pero pronto se dieron cuenta de que no resultaba nada prático y de lo enriquecedor que para ambas sería fusionarse: la unión hace la fuerza y así ocurrió en este caso. Comenzaron a trabajar juntas combinando la capacidad creativa de Ceci y las habilidades de Chavela con el textil. De esta feliz unión nacen unos tocados absolutamente espectaculares que son el sello de la casa.
El taller de la planta de arriba, al que se accede por una impresionante escalera de caracol roja, es el sueño de todo diseñador: un pequeño pero funcional espacio repleto de telas, cintas, plumas y otros materiales, todo perfectamente organizado y ordenado para poder trabajar a gusto. Aquí las chicas diseñan y confeccionan tocados a medida, personalizados a gusto del cliente.
Los tocados de La Pezera son una obra de arte. Los materiales de gran calidad se combinan con un diseño sublime. Confeccionados con un cuidado y una deliacadeza exquisitas; cada pluma, cada cinta, cada redecilla... está colocada en el lugar preciso. Cualquier vestido acompañado de uno de estos tocados se transforma en el look ideal para ir elegante y deslumbrar en un evento especial.
Cuando una persona llega hasta aquí para encargar un tocado las chicas suben con ella al taller y allí definen y precisan el diseño y los materiales. Desde este momento tardan aproximadamente entre una semana y diez días en tenerlo listo. El destino de la mayoría de los tocados que confeccionan es ser lucidos en una boda, pero cada vez hay más personas que se llevan diademas para utilizar a diario.
El tocado es un adorno para el cabello que en civilizaciones antiguas, como la egipcia, fue utilizado tanto por hombres como por
mujeres en ceremonias y rituales. A partir de la Edad Media se convierte en un adorno propiamente femenino y desde entonces no hay época en la historia de la civilización en la que no haya sido un complemento indispensable aunque siempre reservado para ocasiones especiales. Durante estos últimos años el tocado está viviendo un auténtico boom en España. En sus formas más sofisticadas se sigue utilizando fundamentalmente para bodas pero los diseños más sencillos, tipo diadema, cada vez se usan más para diario.
Para confeccionar los tocados, Chavela y Ceci trabajan con telas y materiales de primera calidad, gran parte de los cuales traen de sus viajes a Europa. También trabajan mucho vintage, recuperando telas y material de décadas pasadas (desde los años veinte hasta los setenta) y reutilizándolo en la confección.
Además de tocados y diademas, en invierno confeccionan también sombreros. La Pezera pertenece a la Asociación de Sombreros de Madrid, creada hace poco más de un año y dedicada a fomentar y potenciar el uso de sombreros y tocados. Además de sus creaciones, en La Pezera se pueden encontrar también los sombreros de Charo Iglesias, reconocida sombrera tradicional que tiene su taller en la calle Claudio Coello. Charo trabaja de forma artesanal, con hormas de madera y lana de fieltro. Sus elegantes y delicados sombreros son auténticas piezas de coleccionista.
Desde hace unos meses Ceci y Chavela cuentan con la inestimable ayuda de Lidón Ramos una joven fotógrafa e ilustradora. Fue de nuevo la casualidad la que llevó a Lidón a acarcarse a conocer la tienda acompañando a una amiga. Quiso el destino que en ese preciso instante las chicas acabasen de colgar el cartel de "Se necesita ayudanta". En pocos días ya estaba trabajando con ellas. Además de ayudarlas en la confección de tocados, Lidón crea unos originales broches que tambien personaliza a gusto del cliente.
Además, La Pezera cuenta con los trabajos de más de veinte jóvenes diseñadores españoles entre los que se encuentran firmas tan conocidas como Olula se casa, Karteristas, Conspiradoras, Joselito my Fren, Malas lenguas, La negra, ArtBrooch, Ángeles Castro, Como Cuando, Yohi&Olivia, Lady Desidia, Belén Peña..
En la tienda hay también una pequeña selección de ropa con firmas como Chula, Con2Tijeras o Trakabarraka y los bolsos de Nena Novak.

A La Pezera llega todo tipo de público. En estos tres años ha conseguido que su nombre sea conocido entre muchos madrileños que saben que en este lugar van a encontrar el tocado soñado. Es una tienda muy consolidada en un barrio que también ha ido ganando fama con los años. La calle Pez, en concreto, cuenta ya con varias tiendas de moda y diseño y es ya un punto de referencia para los que buscan alejarse de marcas comerciales.
No me llevé un tocado porque no tengo ninguna boda a la vista, pero no pude resistirme a esta cartera de mano de Joselito My Fren, una firma que ya había conocido en mi visita a Miss Abalorios (en esta tienda también se pueden encontrar los tocados de La Pezera).
Horario:
Lunes a Sábado de 11h. a 14h. y de 17h. a 21h.
Cómo llegar:
En metro: Línea 2 (Noviciado)
Etiquetas: Complementos, Malasaña, Moda, Tiendas
viernes 11 de julio de 2008
Miss Joyitas: fantasías de fimo
El fimo o arcilla polimérica es una pasta moldeable, semejante a la plastilina, pero que al cocerla en el horno queda completamente dura. Con fimo se pueden hacer prácticamente todo tipo de figuras y objetos decorativos de pequeño tamaño, sólo es necesario dejar volar la imaginación... y eso es precisamente lo que hace Lara en su firma Miss Joyitas. 
Lara tiene 28 años y es de Vigo. Trabaja en una correduría de seguros desde hace siete años pero su gran pasión es confeccionar complementos. Creó Miss Joyitas en febrero de este mismo año durante su baja maternal y desde entonces no ha parado. Una tía suya era joyera y Lara solía ayudarla de pequeña; fue seguramente entonces cuando prendió en ella la chispa de la artesanía y el trabajo hecho a mano.
A Lara le encantan las pulseras, pero cada vez le costaba más encontrar alguna que le llamara la atención. Por eso decidió comprar el material y hacérselas ella misma. La experiencia le encantó y éste fue el inicio de Miss Joyitas. A las pulseras les siguieron anillos y pendientes para completar el juego y muy pronto la gente comenzó a interesarse por ellos. Llena de ilusión y ganas por la buena acogida de sus creaciones, Lara continuó trabajando y fue ampliando su gama de complementos sumando broches y collares.
Para crear sus joyitas Lara utiliza diferentes materiales. Con el fimo moldea los charms y los combina con cuentas de plástico, telas, plata y otros abalorios para crear originales pulseras, anillos y collares. Su aventura con el fimo comienza de manera casual. Quería hacer unas pequeñas fresitas para añadir a los broches y le encantó el material, "el fimo me enganchó". Desde entonces, se ha convertido en uno de sus materiales estrella. Sin duda, Lara tiene un talento muy especial para moldear y sus creaciones son perfectas.
Lara está casada desde hace dos años y tiene una niña de nueve meses, Uxía; su marido y su bebita son los dos grandes pilares que rigen su vida. Entre el trabajo y el cuidado de la pequeña a Lara apenas le queda tiempo para ella, sin embargo, ha conseguido sacar tiempo de debajo de las piedras para dedicarse a
su otra gran pasión: sus joyitas, aunque muchas veces tenga que quitarle horas al sueño.
Como para muchos otros creadores, trabajar con las manos es para ella una manera de relajarse, desconectar y salir de la rutina diaria. "Soy una persona muy nerviosa y hacerlas me mantiene la mente ocupada".
De sus creaciones sorprende el colorido y su especial habilidad para combinar materiales. Todo lo que crea con sus manos revela la extraordinaria imaginación y capacidad creativa de esta artista que, a pesar de llevar poco tiempo trabajando, nos demuestra cada día que está llena de talento. Merece la pena detenerse a contemplar la minuciosidad de cada una de las figuras en fimo: la cestita de caperucita, los ricitos de oro de la protagonista del cuento, los dientes afilados del lobo... Lara no olvida ningún detalle y de manera casi mágica es capaz de transmitirlos a esas diminutas figuritas que moldea con fimo.
Miss Joyitas se ha ido ampliando con el tiempo y hoy en día cuenta con un buen montón de piezas diferentes, especiales y llenas de detalles que las hacen únicas. Sus primeras creaciones eran fundamentalmente complementos de bisutería, conjuntos de anillo, pulsera y pendientes en gamas de colores básicos: rojo, amarillo, azul...
Gran éxito tienen las muñequitas de madera y tela. Matrioskas y gitanas que Lara convierte en animados broches. "Son simpaticas y a la gente les hace mucha gracia, ya hay algunas por Vigo paseando al sol".
En broche también elabora originales camafeos. Tomó como inspiración los que hace Eva de Sr. y Sra. Pérez, pero los adaptó a sus gustos y personalidad dándoles un tierno toque infantil. Para confeccionarlos combina ilustraciones infantiles y diferentes materiales como cinta, plástico, encaje, perlas... lo que da como resultado un trabajo elaborado y original que da un estilo único a cualquier camiseta o vestido.
La idea de diseñar complementos basados en cuentos infantiles se la dio su hermana Patricia y lo cierto es que fue un grandísimo acierto. Caperucita roja, Hansel y Gretel, Ricitos de oro, El patito feo... no hay mundo de fantasía que se le resista a Lara. En sus manos, la pasta de fimo se va transformando en personajes de cuento y llenándose de vida. Es espectacular como maneja y moldea figuras tan pequeñas y cómo los engarza combinando diferentes materiales para confeccionar pulseras y collares.
Muy singulares son sus pulseras de la maternidad, especialmente creadas para las mamás que, como Lara, están inmersas en pleno proceso de cuidado de su bebé. Tiernas y entrañables son un regalo perfecto para las madres y también por qué no, un amuleto de la suerte para aquellas que lo están intentando.
Uno de sus últimos éxitos están siendo las tartas. Basándose en las minuaturas de las casas de muñecas, que son una de sus grandes aficiones, Lara crea divertidos anillos con forma de tarta y pendientes a juego con los pedazos. Cuida hasta el más mínimo detalle del pastel: nata, fresa, chocolate, fruta... y la capa de barniz con que lo remata le da un aspecto muy goloso: ¡dan ganas de comérselo!
Además del fimo, Lara trabaja con fimo líquido, un material muy versátil que le permite hacer medalloness utiizando las imágenes que ella elije. Con este material ha confeccionado collares tan especiales como el de la ratita presumida y el del patito feo, su preferido.
En los últimos meses Lara ha recorrido las tiendas de su ciudad ofreciendo sus creaciones y la verdad es que ha sido un auténtico éxito. "Con un poco de jeta ya que hay que entrar ofreciendo lo que tienes". Gracias a su labor comercial Miss Joyitas está presente en un montón de tiendas de Vigo: Zarza, Cult&Culaia, Sr. y Sra. Pérez, Mans, Wifo... y cada vez son más los vigueses que se animan a lucir sus creaciones.
Los que no somos de Vigo podemos hacernos con sus trabajos a través de su tienda en Artesanum y de su blog, que utiliza para que la gente vea lo que hace y así ir dándose a conocer poco a poco. En él tiene un protagonismo especial su pequeña Uxía a la que estamos viendo crecer a través de las tiernas fotos que Lara nos enseña.
Para Lara Miss Joyitas no es tanto un negocio sino una manera de divertirse. Lo que de verdad le llena de satisfacción es que a la gente le gusten sus cosas, por eso le encanta regalar y hacer detalles para familiares y amigos. "Mi mayor ilusion sería encontrarme por la calle con una chica, a la que no conozco, con algo mio".
Aunque le gustaría dedicarse a esto, lo ve como un sueño difícil de alcanzar. Su trabajo le da seguridad y estabilidad por lo que ahora mismo ni se plantea dejarlo, pero sí tiene claro que quiere seguir creando y ampliando cada vez más su campo de trabajo. Ahora está tanteando un nuevo mercado que es el de las minuaturas para casas de muñecas; pronto podremos ver sus creaciones. Además, prepara una colección especial marinera para la tienda Kailua de Vigo.
Uno de sus últimos proyectos es crear collares muñecas de fimo personalizadas. Hace algunas semanas hizo una mini-yo que ha sido todo un éxito de manera que no descarta hacerlas personalizadas a gusto del cliente. Enviando una foto de cuerpo entero Lara es capaz de recrear con todos los detalles a la persona en una graciosa muñequita de fimo engarzada en un collar.
Esta chica no para, saca tiempo de donde puede y continúa creando sin descaso. "Seguire pensando nuevas cositas porque soy un culillo inquieto y lo que me gusta es picar un poquito de todo". Lara tiene un talento muy especial y una capacidad creativa fuera de lo común que quedan perfectamente reflejados en cada una de sus creaciones. Si a esto le sumamos su extraordinaria facilidad para trabajar con las manos obtenemos la fórmula mágica que revela el secreto de su éxito.
Desde que conocí el trabajo de Lara en su blog tenía unas ganas enormes de ver sus joyitas en persona. Aproveché mi visita a Vigo para hacerlo y me quedé enamorada de todo lo que hace.
De Sr. y Sra. Pérez me llevé esta entrañable pulsera de Ricitos de oro, un cuento que siempre me encantó de pequeña.
Lara tuvo el detalle de regalarme este impresionante collar de Caperucita roja.
Y yo no pude resistirme a hacerme con uno de sus anillos tarta.
Pocos días después, llegó a mi casa un sobre con este precioso broche.
Gracias Lara por lo bien que te portaste conmigo durante mi visita a Vigo. Fue un placer conocerte a ti y a la pequeña Uxía y poder compartir un ratito con vosotras. Eres una auténtica superwoman y te mereces todo el éxito del mundo con Miss Joyitas. Yo estoy segura que lo vas a tener porque tus joyitas son auténticas JOYAS.
Etiquetas: Complementos, Jóvenes diseñadores, Vigo
miércoles 9 de julio de 2008
Los placeres de Lola: disfruta del sexo sin tapujos
En el número 34 de la calle Doctor Fourquet abre sus puertas desde el año 2005 Los placeres de Lola, una tienda erótica dedicada exclusivamente a la sexualidad femenina.
Han pasado más de tres años desde que Sara, Marisa y Raquel decidieron abrir un espacio lúdico y liberal en el que las mujeres pudieran pasar un buen rato sin sentirse avergonzadas ni cohibidas. En aquél entonces no existía ninguna tienda de este tipo en todo Madrid. Hoy han abierto algunas más pero Los placeres de Lola sigue siendo pionera.
Escogieron Lavapiés para su emplazamiento porque es un barrio históricamente lésbico, muy reivindicativo y feminista. No podía ser otro el lugar en el que instalar esta tienda para mujeres, en el sentido más estricto de la palabra: los Placeres de Lola es una tienda SOLO para mujeres. Los hombres no pueden entrar a no ser que vayan acompañados por ellas. Esta medida mantiene la independencia femenina, permite a las mujeres sentirse libres y cómodas dentro de la tienda, no observadas ni enjuiciadas. “Somos cuatro mujeres que sólo trabajamos con mujeres y que vendemos a mujeres. Y esto es lo que nos diferencia de todo lo demás”.
A Los placeres de Lola llegan mujeres de todas las edades, a las que nunca se les hubiera ocurrido entrar en un sex shop tradicional. Los sex-shop al uso son espacios dirigidos exclusivamente a los hombres en los que las mujeres tenemos poco o nada que decir. Apenas despiertan nuestro interés y, en general, si entramos lo hacemos en grupo para poco más que pasar un rato de risas entre amigas. Son lugares ordinarios, feos, oscuros y sórdidos que reflejan la visión estrictamente masculina de la sexualidad femenina.
Muy lejos de los cristales opacos y las luces de neón, Los Placeres de Lola es un lugar agradable, luminoso y bonito, que te recibe con calidez y cordialidad. Las coquetas mesitas para tomar un té o un café, sus paredes en tonos rosa y amarillo pastel decoradas con un sinfín de cuadros, la intensa luz que baña la estancia... todo en este lugar es acogedor y transparente. Aquí no se entra rápido con la cabeza agachada escondiendo el rostro mientras se lanzan miradas furtivas a un lado y al otro de la calle. En Los placeres de Lola la sexualidad se vive como algo natural, puro, divertido y bonito. Es un lugar concebido como "un espacio para la belleza y el placer de los sentidos, así que todos los artículos se pueden tocar, oler, morder…”.
Los Placeres de Lola es una espacio que invita a sentirse cómoda y preguntar sin miedo. En el 90% de los casos las clientas preguntan y se dejan asesorar por las dueñas. Todo aquí está perfectamente explicado, cada producto, cada material, viene acompañado de su correspondiente folleto explicativo que nos ayuda a conocer y dar buen uso a los juguetes.
A la tienda entran chicas que ya saben lo que quieren, que conocen muy bien su cuerpo y su sexualidad, pero también muchas mujeres algo desorientadas que buscan consejos y se dejan guiar por sus dueñas. Lo cierto es que las mujeres que llegan vuelven, van probando cosas nuevas y animándose cada vez más a disfrutar de su sexualidad de forma abierta. "Una vez que empiezas no paras", asegura Raquel.
La gama de productos que ofrece la tienda es amplísima. Un enorme surtido de juguetes eróticos: vibradores y dildos de todas las formas, colores y materiales. Triunfan la silicona y el gelly (goma plástica), con los que se fabrican productos cada vez más biocompatibles, hipoalergénicos, suaves y flexibles, que se adaptan a la temperatura corporal. Son mujeres las que están detrás de estas empresas y eso se nota. Los vibradores tienen nombres tan sugerentes como Marilyn, Mariquita Pérez, Paul&Paulina...y sus alegres colores y divertidas formas nos ayudan a perderles el miedo.


