De shopping en Nueva York (I): los placeres de La Gran Manzana

Anuncios patrocinados


Escrita por el 24 de noviembre de 2008. En Reportajes.

sjp-balenciaga-tie-dye.jpg

Nueva York es la ciudad del shopping por excelencia. Tiendas pequeñas, tiendas medianas, tiendas grandes y tiendas enormes; tiendas de ropa, tiendas de electrónica, tiendas de música, tiendas de juguetes, tiendas de regalos… tiendas de todo. Si hay algo que puede ser vendido y comprado, ese algo está en Nueva York. Lo primero que sorprende al visitante, además de la cantidad abrumadora de tiendas de todo tipo, es lo cuidado de sus escaparates y sus interiores. Como si de verdaderos museos se tratara, los espacios están organizados y decorados con gusto y mimo, cuidados hasta el más mínimo detalle. Entrar a cualquiera de estas tiendas es toda una experiencia y salir de ellas con las manos vacías, todo un ejercicio de voluntad.


No se puede hablar de shooping en Nueva York sin hacer referencia a la Quinta Avenida. Esta eterna calle, llena de ostentación y lujo, está flanqueada a izquierda y derecha por altísimos edificios ocupado por algunas de las firmas más importantes del panorama internacional de la moda; si no estás en la 5th Avenue no eres nadie: Louis Vuitton, Prada, Salvatore Ferragamo, Fendi, Hermés, Gucci, Loewe… Enormes escaparates de ensueño en los que todos se detienen embelasados aunque solo unos pocos traspasan las enormes puertas guardadas por imponentes porteros trajeados. Imposible comprar aquí.

Pero en Nueva York es fácil llenar la maleta con ropa de firma sin necesidad de endeudarse de por vida. Basta con coger el metro y bajar hasta el Downtown o Lower Manhattan, a la zona de Wall Street, ya tristemente conocida por el 11-S. Justamente aquí, enfrente de lo que hoy es la Zona Cero, abre sus puertas el Century 21, famoso outlet de firmas con ropa para hombre, mujer y niños. Resulta fácil sentirse abrumado por las cantidades industriales de ropa que aquí se pueden encontrar, y si no se llega temprano toca soportar pesadas colas en los probadores y en las cajas (abre a las ocho menos cuarto de la mañana entre semana).


Firmas de prestigio como Prada, Dolce&Gabanna, Marc Jacobs, DKNY, Dior… y algunas más asequibles como Miss Sixty, Fornarina, Calvin Klein, Juicy Couture… a precios bastante rebajados (entre un 30% y un 70% de descuento), aunque continúa siendo caro la mayoría de las veces. Debo reconocer que no es de mis lugares favoritos, y las últimas veces ni siquiera me he acercado. Caótico y desordenado, laberíntico y lleno de turistas, su enorme fama es, para mi gusto, algo inmerecida. Sin embargo, sí recomiendo la sección de calzado, en la planta sótano, en la que se pueden encontrar buenos chollos. Para hombre merece la pena darse una vuelta por la sección de trajes y por la de ropa deportiva.

Caminando desde aquí por Fulton street hacia el este se llega a la zona del South Street Seaport. En lo que en su día fue puerto industrial ahora se alza el Pier 17, un pequeño y original centro comercial de tres plantas, con tiendas como Victoria’s Secret, Foot Locker y otras de regalos, souvenirs, curiosidades… en las dos primeras y restaurantes de todo tipo en la última. Vistas muy bonitas al puente de Brooklyn y unos comodísimos sillones de masaje perfectos para descansar tras una larga caminata ponen la guinda a este atípico espacio.

De vuelta por Fulton street aprovechad a entrar en Godiva, la tienda de bombones y chocolates más selecta de la ciudad, con varias sucursales en todo Manhattan. Además de sus famosos bombones, son increíblemente deliciosas las fresas y plátanos bañados en chocolate que elaboran en la propia tienda a un precio algo exhorbitado pero justificado por lo exquisito del resultado.

En la misma calle, unos metros más atrás, también merece la pena visitar la polémica pero interesantísima exposición Bodies que ha recorrido ya todo el mundo, incluída España, pero que aquí tiene una sede permanente. Es cara pero no defrauda y resulta una fuente sorprendente de aprendizaje y conocimiento.

Otro centro comercial interesante es el Times Warner en la plaza Columbus Circle (esquina suroeste de Central Park). Lujo y tiendas selectas: Armani Exchange, J. Crew, Hugo Boss, Esprit, Sisley, Sephora, Swarovski, Benetton, True Religion… Más que ir de shopping, merece la pena subir hasta la última planta para descansar y tomar algo en el café Bouchon Bakery, el local de moda entre los yuppies que trabajan en la zona, y no es para menos pues ofrece una exquisita pastelería y bollería (probad la tarta de limón, es sublime).

En la planta de abajo, el Whole Food Market hará las delicias de los vegetarianos y de los que, cansados de french toast, pancakes, hamburguesas, huevos y bacon, deseen hacer una limpieza de estómago. Un mercado ecológico y orgánico con la gama más amplia de productos que se pueda imaginar: pan, galletas, queso, carne, pasta, café, té… Además, se puede comprar comida al peso para llevar así como preparar cada uno su propio plato para comer allí en un buffete sano, sabroso y a muy buen precio.

Si hay un símbolo de la cuidad de Nueva York, un lugar que todos reconocen, ese es Times Square, con sus luces de neón progresivamente sustituidas por pantallas digitales que arrojan miles de imágenes durante las veinticuatro horas del día. Aquí el ritmo es frenético, continuas oleadas de gente -turistas fundamentalmente-, ruido, luces, taxis, limusinas… En la misma plaza se ubican algunas de las tiendas más famosas de la ciudad como Foot Locker, Toy’s r Us (merece la pena entrar para ver la noria), Planet Hollywood, HardRock Café, Swatch… De todas ellas, nunca dejo de visitar la Virgin Megastore una macrotienda especializada en dvds y cds pero que cuenta también con una genial sección de camisetas de series de tv americanas y grupos de música a muy buen precio, para chico y para chica.

A pocos pasos de aquí está Sephora, cuyo principal aliciente (sino el único, pues Madrid ya tiene varias franquicias) es la firma de cosmética NARS, harto difícil de encontrar en España. En la capital sólo la comerzializan Eskeption y el Corte Inglés de Castellana, a precios bastante más altos que los originales, por lo que son muchas las personas que regresan de Nueva York cargadas de encargos de esta firma de culto entre los amantes de la belleza y la cosmética.

Caminando hacia Bryant Park, una de mis zonas preferidas de la ciudad (en invierno se instala aquí una pista de patinaje y un precioso mercadillo navideño, en verano se llena de neoyorquinos tomando el sol y comiendo o tomándose un descanso mientras consultan internet) topamos con la tienda de la cadena de televisión HBO (1100 Avenue of the Americas, 42nd st & 6th).

Recién inaugurada, es el lugar perfecto para comprar merchandising de algunas series míticas de la cadena como Los Soprano, Roma, The Wire… pero sobre todo de Sexo en Nueva York. Camisetas, pijamas, lencería, llaveros, pósters, bolsos, tazas, bolígrafos… y hasta el famoso bolso de la torre Eiffel que Carrie luce en la película. La tienda de HBO hará las delicias de las adictas a la serie. Yo, como fan declarada, me llevé dos camisetas, una taza de café, un llavero y el libro de la película.

Detrás de Bloomingdale´s, uno de los centros comerciales más famosos (y caros) de la ciudad se encuentra el paraíso de los golosos, Dylan’s Candy Bar, un mundo de fantasía construido con gominolas, caramelos, chocolates y chucherías de todas las formas, tamaños, colores, aromas y sabores posibles. No hay golosina que no tengan en esta tienda. Nada más entrar los sentidos se ven colapsados por el impresionante colorido y el dulce aroma de cientos de chucherías: piruletas de mil colores, cristales de azúcar, preciosas cestas de regalo, las famosas jelly beans, ositos de gominola, bolas de chicle de colores…

Es imposible salir de aquí con las manos vacías y un buen dolor de tripa si uno se descuida y se deja llevar por los sentidos. Se puede comprar al peso o en paquetes de regalo personalizados y exclusivos para diferentes ocasiones: cumpleaños, navidades, acción de gracias… Además, las cajitas en las que se venden todos estos dulces son una preciosidad y se pueden reutilizar para guardar cosas. Esta tienda es imprescindible si se viaja con niños pero desde luego recomendabilísima para adultos que aún tienen algo de niños en su interior.

Otra de las tiendas más famosas de Nueva York que no se puede dejar pasar es Victorias’s Secret, que cuenta con ocho tiendas en la ciudad. La de al lado del Empire State, en Herald Square (1083 Broadway) es una de las más grandes y completas. Famosa por sus desfiles en los que modelos esculturales lucen como nadie la lencería y la ropa de baño, lo que realmente me atrae de estas tiendas es su línea de cremas Secret Garden.

Más de 10 fragancias presentadas en varios soportes distintos. De aromas deliciosos, textura suave y no demasiado aceitosa, merece la pena aprovechar las atractivas y económicas ofertas (3 por 24 dólares, 5 por 30 dólares y 7 por 35 dólares). Siempre que visito Nueva York me paso por aquí y me llevo mi recarga correspondiente. Las cremas de Victoria’s Secret dejan la piel suave y con un olor delicioso que dura muchísimo tiempo, no es excesivamente grasa pero hidrata y alisa la piel; una delicia que por desgracia no llega a España.

A Nueva York sí han llegado Zara y Mango, pero lo cierto es que no aportan nada nuevo por lo que no tiene mucho sentido entrar en estas tiendas. Sí merece la pena, en cambio, darse una vuelta por H&M. Aquí se encuentran prendas que nunca llegan a España. Como todo aquí en Nueva York, las tiendas que esta firma tiene repartidas por la ciudad (dos de ellas en la Quinta Avenida) son enormes y los precios son algo más baratos que en nuestro país. En primavera del año que viene se abrirá el primer TopShop en la zona del Soho que promete ser todo un éxito.

Ropa tipo inditex pero a precios algo más elevados en la archiconocida Abercrombie & Ficth. Una firma orientada a un público adolescente y veinteañero que ofrece ropa sport y casual siguiendo las últimas tendencias de la moda. Luz tenue, música disco a un volumen ensordecedor, enormes probadores, depentientes guapísimos… un horror de tienda que congrega a cientos de turistas. Merece la pena, sin embargo, echar un vistazo a la entrada de la tienda que tienen en la Quinta Avenida. La firma se caracteriza por una publicidad con claros tintes sexuales y dentro de su línea trata de atraer a las multitudes (y lo consigue) colocando en la puerta a varios modelos de escándalo sin camiseta, ídolos de las jovencitas y la comunidad gay, de aspecto aniñado y con unos pectorales asombrosos. Curioso…


Continúa leyendo… De shopping en Nueva York (II)

Etiquetas:

- ruta compras nueva york - anuncio mas grande del mundo en times square ny - disfraz de new yorks/fresas - escaparate navideño tienda de detalles - escaparates de Ferragamo en Nueva York - hay shopping en pier 17 new york

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>