Como cada año, Barcelona se viste de gala para recibir la Bread & Butter, la feria de moda urbana más grande y famosa de toda Europa. Por cuarto año consecutivo la ciudad condal ha sido el emplazamiento de excepción de esta feria en la que no sólo se pueden encontrar stands de casi 900 firmas de moda nacionales e internacionales sino disfrutar de un ambiente festivo y lúdico que impregna toda la ciudad durante tres días. Desfiles, performances, fiestas, actuaciones en directo, sesiones de djs, picoteo... El gran secreto de la Bread & Butter es que no es sólo una feria profesional en la que firmas y clientes negocian sus pedidos sino un evento global en el que pasarlo bien, conocer gente, comer, beber, disfrutar y divertirse. Gracias a este ambiente festivo la feria ha ido ganando peso en cada nueva edición y se ha convertido en un evento que pocos quieren perderse.

La octava edición, sin embargo, ha estado teñida por un cierto halo de pesadumbre; pocos días antes de comenzar la feria se empezaban a escuchar rumores de su inminente marcha de la ciudad condal y su regreso definitivo a Berlín. El viernes, último día de feria, a las 11 de la mañana, su director Karl Heinz Müller, confirmó en rueda de prensa ante cientos de medios de comunicación lo que ya era algo sabido por todos, la Bread & Butter se despide de Barcelona.
En un discurso muy emotivo, Müller reconoció que "Barcelona tendrá siempre un papel destacado en la historia del B&B. Aquí hemos crecido, aquí hemos madurado como empresa. Siempre miraremos hacia nuestra estancia en la ciudad con orgullo y satisfacción. Sólo conservaremos buenos recuerdos. Ha sido un placer y un privilegio trabajar con vosotros. No es fácil decir adiós a un evento que se ha hecho mayor en Barcelona, pero sabemos que la movilidad forma parte del espíritu de esta feria. B&B sigue ahora su nuevo camino y Barcelona también". La noticia fue recibida por todos con desilusión y pesar, aunque el anuncio por parte del Ayuntamiento de la ciudad de que se está barajando la posibilidad de organizar una feria similar abre un hueco a la esperanza.
Todo parece indicar que Barcelona acogerá una nueva iniciativa y que se está trabajando ya en un proyecto de continuidad, enfocado al sur de Europa y a todo el arco mediterráneo, que aproveche el excepcional tirón de la feria alemana y la buena acogida que la ciudad ha tenido entre expositores y visitantes internacionales. El éxito cosechado por la Bread & Butter durante estos cuatro años ha dejado bien claro el enorme potencial de la ciudad Barcelona para convertirse en una de las grandes capitales mundiales de la moda. Jordi Hereu, el alcalde de la ciudad, lo dejó bien claro "No será una réplica del B&B, es decir, no se centrará solo en ropa urbana porque se abrirá a otros sectores, aunque mantendrá el carácter profesional y la vocación de internacionalidad como señas de identidad". La intención es que la primera edición se celebre ya este mismo año.
Bread & Butter comenzó en el año 2001 como un mercadillo local en la ciudad de Colonia (Alemania) destinado a marcas de ropa que mimaban el diseño. En el año 2003 Berlín se convirtió en la sede central del Bread & Butter que ganó en relevancia y repercusión. En 2005 la organización decidió abrir una sucursal en Barcelona y aprovechar el tirón comercial de la capital catalana. Lo que en un principio iba a ser sólo una edición terminó convirtiéndose en ocho y no hay temor a equivocarse al afirmar que la feria se ha hecho grande en Barcelona, pasando de los 20.000 a los casi 100.000 visitantes. La Fira (ubicada en la inconfundible Plaza de Espanya) comprende una superficie de 100.000 metros cuadrados que en la pasada edición del Bread & Butter acogió los stands de 893 marcas de moda y recibió a 89.168 visitantes (el 68,5% internacionales). Un espacio de enormes dimensiones que se ubica alrededor de la Avenida María Cristina, con el Montjuic de fondo y la silueta del Museo Nacional de Arte de Cataluña recortada en el cielo; un enclave ideal para celebrar un evento de este tipo.
En esta ocasión la B&B ha estado dividida en cuatro áreas o pabellones: Denim Base, dedicado al denim con firmas tan conocidas como Levis, Pepe Jeans, GStar, GAS, Killah, Replay, Wrangler, Converse... Un paraíso para los amantes del jean aplicado a todo tipo de prendas y complementos. El logo del pabellón es un corazón azul, como el color del denim que corre por las venas de muchos fans incondicionales de este tipo de prendas; Sport&Street, para los amantes del skate, el surf, el snowboard y otro tipo de deportes urbanos, con firmas como Adidas, Kawasaki, Kangol, Reebok, Ipanema, Kelme, New Balance o Tokidoki; Urban Superior, reservado a las grandes firmas de reconocido prestigio; Custo Barcelona, Juicy Couture, Hunter, Manoush, Fred Perry, Etkart&Panno, American Vintage... y Fashion Now, el sector más vanguardista que reúne a todas aquellas firmas que apuestan por la innovación y la vanguardia; fue sin lugar a dudas el pabellón con mejor acogida. Un pabellón tan adictivo como las gominolas que decoraban el espacio y las Happy Pills que podían adquirirse en uno de los stands, traídas directamente de una pequeña tienda que ha revolucionado Barcelona con su diseño chic y sus riquísimos productos.

En la tercera planta del área Sport&Street se celebró por primera vez el mercadillo Flea Market en el que tiendas internacionales de moda urbana como Azita (Francfort), Caliroots (Estocolmo), Index Boom (Barcelona), Limited Editions (Barcelona), Reed Space (Nueva York), Slam Jam x Chikashitu (Barcelona), Solebox (Berlín) y Wood Wood (Berlín/Copenhague) vendieron en este espacio special collaboration items, tesoros de su vestuario personal y prendas de colecciones de la temporada otoño/invierno. Gracias a esta nueva iniciativa los visitantes de la Bread & Butter pudieron disfrutar por primera vez de una plataforma comercial minorista.
Dos grandes avenidas han acogido el Luna Park, un espacio al aire libre en el que firmas como Dsigual, Wrangler, Ed Hardy y GStar han instalado sus stands. Pero, sin lugar a dudas, la gran atracción del Luna Park han sido las diferentes restaurantes, bares y lounges en los que comer o tomar algo. El éxito de la edición se lo lleva Sifó, una barbacoa al más puro estilo americano pero sazonada con aires argentinos y meditarréneos, en la que degustar verduras a la plancha, alitas de pollo, hamburguesas, chorizo, y panceta; todo hecho al momento en unas enormes parrillas que impregnaban de deliciosos aromas todo el recinto ferial. Largas colas durante todo el día para saciar el hambre con tan apetecibles platos.

Y largas no, interminables, las colas en la carpa de GStar para ver el fashion show organizado por la firma. A pesar de los cinco desfiles diarios se ha llenado en todas las ocasiones y no es para menos, el boca a boca ha corrido como la espuma, realmente merecía la pena asistir al desfile. Una puesta en escena excepcional, al ritmo del break dance, para presentar la colección otoño/invierno 2009-2010 de esta firma de ropa urbana, callejera, cómoda y en última tendencia. Un show a ritmo frenético que ha sido de lo mejor de la feria y que ha llenado de música y energía todo el recinto durante los tres días.

En el Luna Park también se ha ubicado Fetish for Charity, el stand que la propia organización ha habilitado para que los asistentes pudiesen comprar todas y cada una de las prendas (zapatos incluidos) del atuendo que lucían las azafatas y azafatos del evento, vestidos por la firma alemana Drykorn, que ya se había encargado de los uniformes en ediciones anteriores. Chaquetas de corte militar y pantalones bombachos dentro de altas botas de cuña, un atuendo que no ha pasado desapercibido. Todo el dinero recaudado con las ventas de este proyecto solidario está destinado a obras sociales en Berlín.

Y como nota más extravagante de la feria , un monumento que no ha tampoco dejado indiferente a nadie, una oda al reciclaje al más puro estilo kitsh que ha acaparado flashes de prensa y visitantes entre miradas de sorpresa y curiosidad.

Pero hasta la Bread & Butter no llegan solo clientes, es un gran foco de medios de comunicación. Exclusivamente para ellos se ha creado la Press Lounge, un espacio reservado a prensa en el que poder descansar, tomar un refrigerio, leer la prensa del día, conectarse a internet con unas vistas privilegiadas de la Fira. Nada como empezar la mañana con un buen zumo de naranja y un delicioso surtido de bollería, o reponer fuerzas a medio día con un sandwich y fruta. Este espacio de descanso en pleno bullicio ferial es todo un oasis ideal para relajarse, charlar con otros compañeros de profesión o preparar una entrevista.
Pero la Bread&Butter es, ante todo, un espacio de exhibición en el que las firmas enseñan sus últimas colecciones a los medios de comunicación y, sobre todo, a clientes minoristas que pueden hacer aquí sus pedidos. Es, por tanto, el lugar ideal para reencontrarse con firmas ya bien conocidas y para descubrir otras nuevas. Kling, presentando sus colecciones de primavera y verano. La acogida ha sido excepcional, estamos ante una de las colecciones más logradas de la firma española. Algo similar ha ocurrido con la colección de verano de Pepaloves. Los chicos de Pepa Karnero, a quienes tuve el honor de conocer y entrevistar, han triunfado en la feria con una colección en la que destacan los colores alegres y los estampados divertidos. Muchas miradas ha acaparado el stand de Matilda, firma castellonense, que ha presentado una colección llena de color, psicodélica y pop. Todo un placer encontrar a los chicos de Yo Bordo, casi única representación de firma joven que aún mantiene todo el encanto de lo exclusivo e íntimo.
Entre las internacionales han sido grandes triunfadoras Mina UK, Yumi, Lollipops y Pussy Deluxe, que han mantenido sus stands siempre llenos durante toda la feria. Siempre es agradable encontrar caras nuevas y descubrir nuevas firmas: la belga Who's that Girl, la italiana Very Simple que recupera al entrañable Topo Gigio, el calzado de Melissa, que reivindica el plástico como material estrella de sus colecciones o El Naturalista, una empresa pamplonica que defiende el calzado puramente ecológico.
A lo largo de los tres días de feria se ha dejado bien patente que la moda se vuelve cada vez más ecológica, triunfan los estampados que imitan la naturaleza, en tonos verdes, amarillos, y azules, y el uso cada vez más generalizado de materiales naturales. Colores vivos y muchos estampados para la temporada que viene, con el morado y el verde como tonalidades estrella de la mayoría de las firmas que inundarán las tiendas en la próxima temporada. Un mundo de contrastes en el que los complementos van a ser los protagonistas indiscutibles.
Bread & Butter es, además, un perfecto escaparate de tendencias streetstyle, que tanto empuje ha cobrado en los últimos tiempos gracias a su enorme difusión en la red. La Fira se convierte durante estos días en un ir y venir de visitantes que lucen los más atrevidos looks. Objetivo de los cada vez más numerosos cazatalentos callejeros que, a la sombra de The Startorialist buscan recoger con su cámara el modelito más fashion, cool o extravagante del momento. La moda de la calle crea tendencias, casi más que la moda de las revistas y las pasarelas y no hay duda de que lo mejor del streetstlye nacjonal e internacional se reúne en la B&B durante estos tres días.

Uno de los grandes atractivos de toda feria profesional son los pequeños souvenirs que se consiguen casi sin esfuerzo en cada stand. Las firmas de moda luchan por conseguir notoriedad regalando todo tipo de objetos con su logotipo. En esta edición las enormes bolsas de Dsigual sólo han tenido competencia con las de Custo Barcelona, que además regalaba una muestra de perfume. Todo vale con tal de quedar atrapado en el imaginario colectivo de los visitantes, junto a la ropa el merchandising es el otro gran protagonista de la Bread & Butter . Algunos como el dossier de prensa de Pepaloves son auténticas filigranas del diseño que merece la pena guardar como un tesoro. Nada como volver a casa cargada de bolsas, catálogos, pegatinas, llaveros...
Por fin, la noche del jueves 22 llegó el esperadísimo desfile de Custo Barcelona. El Real Club de Polo fue testigo de excepción de la colección otoño/invierno 2009-2010 del diseñador catalán más internacional. Más de 1.500 personas, entre invitados y prensa pudimos contemplar un adelanto de lo que será una de sus colecciones más innovadoras: con un protagonista indiscutible, el color morado. Con claras reminiscencias a los años 70, la pasarela se llenó de sedas, pañuelos y chalecos cortos llenos de pedrería y motivos étnicos. Al desfile siguió una fiesta en el antiguo Pachá; barra libre, música estridente y guapísimas bailarinas con cuerpos de escándalo luciendo la colección de baño de la firma para este verano.

El viernes 23, la Bread & Butter de Barcelona cerraba definitivamente sus puertas. Según datos que la organización ya ha facilitado en nota de prensa 800 marcas y 79.942 visitantes procedentes de más de cien países abarrotaron la capital catalana. A pesar de que la cifra de asistentes ha bajado con respecto a la edición anterior el ambiente fue fantástico y la feria se despide con un muy buen sabor de boca. No faltó ninguna de las principales firmas internacionales y la calidad de los visitantes fue la mejor de todas las ediciones.
Es el momento ahora de dejar atrás el pasado, recordándolo con cariño, y mirar hacia el futuro, un futuro que puede ser prometedor si las autoridades competentes así lo estiman. "Barcelona, no llores. Levántate y haz algo".
Durante los tres días que ha durado la feria he tenido la oportunidad de conocer a Patricia, editora de moda de Para Saber.com, a Mayka de Lujosa Barcelona, a Isabel de Mad for Fashion, a Kilian y Berta de Fashion and Style, a Cris de My Fab Lab, a Mapi de Mapiuskas, a Estefanía de Esti124 y Ana de Hummigbird, todos ellos han hecho estupendas crónicas de la feria, no dejéis de leerlas. Fue un honor también conocer a África de El ganchillo de África y a Nuria Peláez de La Vanguardia... Ha sido un placer compartir con cada uno de vosotros esta experiencia tan inolvidable. ¡Gracias a todos! ¿Nos vemos en Berlín?...



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