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La indignación general que despertó la copia indiscriminada de dos de las creaciones de la diseñadora viguesa Esther Quintas por parte de la firma de complementos Salvador Bachiller parece haber surtido efecto. Según han hecho saber, su línea de bisutería es muy pequeña y no cuentan con un equipo de diseñadores propios, sino que compran los artículos a una comercial extranjera. Desde la firma aseguran que ya han manifestado su disconformidad e informado de la situación. Reconocen que en ningún momento han tenido conocimiento de que se tratara de una copia y ofrecen a la diseñadora sus más sinceras disculpas, añadiendo que como su filosofía es contraria a este tipo de prácticas, van a retirar los dos artículos de manera inmediata.

Creo que esta reacción honra a la firma y de igual manera que ayer denunciábamos desde Con dos bolsas en cada mano tan desagradable incidente hoy nos ha parecido importante aplaudir la buena reacción de Salvador Bachiller, y de la misma manera que la bloggosfera se movilizó en el día de ayer para denunciar una situación injusta, creo que es justo dejar constancia de lo sucedido hoy, un final feliz que no siempre (apenas nunca) se alcanza en este tipo de temas y que debe ser, por tanto, motivo de dicha para todos los que defendemos al diseñador joven.

 

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